Asimismo, explicó que las casas de cambio están bajo control de la SEPRELAD y la Superintendencia de Bancos están regidas por la Ley Antilavado y, por tanto, tienen la obligación de declarar el origen del capital que tienen.
Recordó que se insistió mucho en la formalización de muchas casas de cambio que operaban irregularmente.
Arregui afirmó que no es un fenómeno exclusivo de Paraguay la utilización de casas de cambio de fachada para lavar dinero, se da a nivel regional, también se dan con clubes de fútbol o congregaciones religiosas.
“Hay mucha gente inescrupulosa que se las ingenia para ingresar al sistema formal, dinero de origen dudoso o producto de comisión de hechos ilícitos”, añadió.
Los organismos de control deben trabajar de forma conjunta para poder detectar si alguna casa de cambio lava activos, según manifestó Arregui.



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