El mismo señaló que fue contratado para organizar el golpe, y que le dijeron que el dinero multimillonario depositado en el local, era de un estanciero que había vendido su inmueble. Insistió en este punto, alegando que le engañaron al decirle eso y no puntualizarle que la plata, en realidad, era de un grupo ligado a una poderosa mafia internacional con “filial” en la frontera.

“Se nota que siente mucho miedo, se mostró abierto a colaborar dando datos. Aparentemente recibió amenazas del grupo que sería dueño del dinero sustraído”, dijo a la 730 AM el Comisario César Diarte, jefe de Investigaciones de la Policía Nacional.

En su relato a los investigadores, Chiovetta Oviedo intentó desmarcar a su hijo, Jeremy Chiovetta, del grupo que atracó a la casa de cambios. Sin embargo, la pesquisa cuenta con imágenes claras de que él estaba entre los delincuentes.

El detenido remarcó que Jeremy se va a entregar a las autoridades policiales, a fin de enfrentar las acusaciones.

Según los intervinientes, el sujeto teme que su hijo sea asesinado por sicarios del grupo criminal afectado por el multimillonaria robo.

En ese tren de confesiones, Chiovetta dio nombres de los que participaron del asalto, y que también ya estarían marcados para ser ajusticiados.

Otra de las revelaciones del detenido es la confirmación de que fue mucho más el volumen de dinero que se robó en el hecho. Como se sabe, de una sola bolsa que se les cayó en plena huida, se logró rescatar la suma de 1.545 millones de guaraníes.

En este contexto, los dos principales accionistas de Cambios Fénix, se encuentran prófugos de la justicia. Ambos cuentan con código de orden de captura internacional, emitida desde el Brasil, por causas ligadas al tráfico masivo de drogas y asociación criminal.