Los operativos, que se han llevado a cabo en zonas del país con altos índices de criminalidad, han dejado cinco de estos supuestos nuevos terroristas abatidos, si bien la mayoría de operaciones se han desplegado contra criminales comunes.

En lo que respecta a la situación de las cárceles, las fuerzas de seguridad han informado de que han podido capturar a 27 presos que se habían fugado. En la víspera, el presidente Noboa aseguró que estaban recuperando el control de los centros penitenciarios después de las últimas intervenciones.

En ese sentido, se ha logrado liberar a 200 funcionarios y trabajadores que desempeñaban sus funciones en las cárceles, así como a una decena de policías que habían sido tomados como rehenes por estos grupos, detalla el diario 'El Universo'.