El comisario principal Carlos Velázquez, jefe de investigación de Caazapá, informó en un contacto con Telefuturo, que Bartolomé Vega Caballero, de 35 años, según pudieron averiguar, no tenía problemas con nadie ni había recibido amenazas. Si bien el asesino le exige el dinero y se lleva algunos objetos, el robo pasa a segundo plano por la saña con que se cometió el crimen.

Según se observa en cámaras de circuito cerrado, el delincuente ingresa con tranquilidad y luego pasa detrás del mostrador, donde le pide al veterinario la recaudación. Mientras el doctor saca los billetes de la caja, el autor intenta gatillar, pero no lo consigue.

Posteriormente, le sigue apuntando, ante lo cual el veterinario mantiene la calma hasta que el asesino le dispara en la nuca y él cae al suelo. Una vez en el piso, como si no tuviera ya el camino libre para huir con lo que quiera, el malviviente vuelve a disparar dos veces, en ambas ocasiones, apuntando al rostro y la cabeza.

El cuerpo fue traído a la morgue de Asunción, donde esta mañana le extrajeron los proyectiles de la mandíbula.

El fiscal Derlis Fanego anunció que tomará declaraciones testimoniales en busca de datos que permitan construir una hipótesis sólida, ya que el antecedente de que años atrás incendiaron el local de la víctima, no encuentra por ahora ningún vínculo con este crimen.