La presunta estafa piramidal atribuida a la firma YIDA continúa sumando denuncias de personas que aseguran haber sido engañadas con la promesa de obtener importantes ganancias mediante supuestas inversiones vinculadas a exportaciones hacia China.

Durante una cobertura periodística, la cronista Blanca López explicó que el esquema ofrecía a los interesados ingresar con montos desde G. 200.000. A cambio, les aseguraban rendimientos económicos en corto tiempo, pero el sistema dependía de incorporar constantemente a nuevos participantes, una de las principales características de los esquemas piramidales.

Según los testimonios de las presuntas víctimas, cuando intentaban retirar el dinero invertido, los responsables les exigían el pago de un 20% adicional con el argumento de liberar los fondos. Sin embargo, tras realizar ese nuevo desembolso, los afectados denunciaron que dejaron de recibir respuestas y fueron bloqueados de los canales de comunicación, principalmente a través de WhatsApp.

Las denuncias también señalan que la organización utilizaba reuniones, grupos de mensajería y recomendaciones entre conocidos para generar confianza y atraer a más personas al sistema.

Especialistas advierten que este tipo de fraudes suele sostenerse con el dinero aportado por nuevos inversionistas y no mediante actividades comerciales reales. Cuando disminuye el ingreso de participantes, el esquema colapsa y la mayoría de quienes invirtieron pierde su dinero.

Las autoridades instan a la ciudadanía a verificar que cualquier empresa que ofrezca inversiones cuente con respaldo legal y pueda demostrar el origen de las ganancias prometidas, además de desconfiar de rendimientos extraordinarios o de negocios que condicionen las utilidades al reclutamiento de nuevos miembros.