Tarragó permanecerá recluida en el Monmouth County Correctional Institute (MCCI), una penitenciaría administrada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés). El reclusorio es de seguridad media y se encuentra a 50 km de Trento, capital del estado de Nueva Jersey.

Las únicas visitas con contacto permitidas en esta correccional son las de los abogados, visitas consulares y visitas del clero. Las “visitas sociales o familiares” no serán de contacto ni podrán llevar ningún tipo de obsequios a los detenidos, según establece el reglamento del establecimiento. El régimen de visitas sociales es de una vez a la semana por interno y con presencia del personal penitenciario.

Las normas del penal contemplan los casos de envíos de correos, dinero y paquetes a los detenidos. Se especifica que, para prevenir contrabando, todos los sobres y paquetes serán escaneados previamente.

En el caso de envíos de dinero vía correo tradicional, los fondos serán llevados al banco por el oficial de la correccional para el depósito en cuenta correspondiente y el mismo deberá proveer un comprobante por el monto recibido. Los detenidos no tienen permitido tener efectivo con ellos.

Los paquetes autorizados serán “únicamente de insumos necesarios en caso de viaje o liberación de custodia con aprobación del oficial de deportación del ICE”.

Por otro lado, los detenidos no podrán recibir llamadas telefónicas. Caso algún familiar necesite dejar un mensaje urgente, deberá comunicarse con la correccional y el mensaje será entregado a la persona en cuestión.

Monmouth County Correctional Institute opera desde 1984 y tiene una capacidad máxima para 1.328 prisioneros. Cuenta con instalaciones de seguridad máxima, media y mínima, así como habitaciones para aquellos detenidos con permisos de trabajo.

Tarragó y su marido, Raymundo Va, fueron detenidos el jueves en un hotel, pero recién la comunicación oficial se dio el viernes. De acuerdo con el informe preliminar, la exlegisladora se ofreció a lavar dinero en Paraguay e incluso se ofreció a ser ella misma quien trafique cocaína a EE.UU.