Rostami afirmó que aunque las autoridades iraníes atacaron a Israel, el pueblo iraní amaba al país y odiaba a la República Islámica. El deportista destacó la desconexión entre las acciones del gobierno y los sentimientos del pueblo iraní.

El arresto de Rostami se produjo poco después de sus declaraciones en línea, y no se la ha vuelto a ver desde entonces, lo que genera temores de que pueda enfrentar violencia extrema por parte de la brutal policía política de Irán.

Una cuenta de redes sociales vinculada a la Guardia Revolucionaria de Irán amenazó explícitamente a la atleta, diciendo que la “meterían en una bolsa”. La comunidad de atletas iraníes, incluidos los jugadores de fútbol y el entrenador del equipo nacional de judo, ha mostrado su apoyo a Israel y ha condenado las brutalidades de Teherán, utilizando el lema “No somos Irán” para expresar su postura contra el régimen.

Los amigos y seguidores de Rostami utilizan las redes sociales para presionar por su liberación, aunque el resultado aún es incierto y se desconoce su bienestar actual. La ola de apoyo a Israel entre los atletas iraníes ha ido creciendo, lo que marca una rara y valiente oposición al régimen iraní.

La postura del voleibolista iraní, en defensa de la democracia, es un ejemplo no sólo para los deportistas, sino para influencers de todo el mundo.