«Yo soy oficialista y esto de ninguna manera va a hacer que cambie de rumbo político, pero vamos a hablar de manera diferente y esto no lo digo como amenaza ni nada. Voy a ejercer mi derecho político desde el Senado. Vamos a hablar de muchas cosas en la Fiscalía y yo no sé donde voy a terminar y no sé si Sandra va a terminar asilada en la Embajada de Estados Unidos como siempre dice o se va a terminar pegando un tiro pero vamos a hablar de muchas cosas, me callé durante un año,no por mis convicciones sino porque mi posición como ministro no me permitía inmiscuirme en cuestiones políticas y ahora en uso de mis derechos constitucionales voy a ejercer esa opción política y vamos a hablar de muchas cosas», dijo.

Con respecto a la imputación de su esposa, Marly Figueredo, afirmó que es notorio que lo que se busca es quebrarlo emocionalmente, afectando a su familia. Agregó que los dos párrafos de imputación salen de la imaginación del fiscal a cargo ya que Marly ni siquiera era su esposa cuando se desarrollaba el caso.

«Hay una clara intención de quebrarme. Este ensañamiento de involucrar a la familia es una clara señal de con quien estamos librando. Marly está muy golpeada ahora, hablé poco con ella. Es muy injusto lo que están haciéndole. A mi me pueden hacer lo que quieran, estoy para aguantar pero esto no corresponde. Por comprar estas cosas, por comprar cosas para la casa está imputada, porque se le ocurrió al fiscal, y quién es el fiscal: Osmar Legal, tenemos memoria corta, es el fiscal es el que negociaba con Lippmann»