El reclamo que hicieron llegar a La Clave fue que estas escuelas de conducción, habilitadas por la Municipalidad, no tienen compasión en cobrar a los ciudadanos. Para expedir el certificado, requisito que incluye vista y oído, inducción de señales de tránsito y otros, superan los G. 200.000. Existen tres instituciones que operan en las inmediaciones de la Comuna minguera y, pareciera, que compiten entre sí para cobrar más caro a los que quieren sus documentos.

Apelan a la Junta Municipal para que trate en su primera sesión ordinaria del año, hoy. Si el intendente, Diego Rios, está al tanto de estos reclamos y no hace nada, es porque el mismo se ve metido en el negocio, dijeron los denunciantes a La Clave. Se le consultó sobre los costos de renovación de registros y habilitaciones al director de tránsito, Ramón Bernal, y respondió que las tarifas no sufrieron modificaciones para este año, salvo que se aplique la nueva ley, refirió.