Bachelet subrayó que 14 personas han muerto en los seis días después de que el ex presidente Evo Morales se exilió en México, y lamentó que las muertes parecen resultado del “uso innecesario o desproporcionado de la fuerza”. “Condeno estas muertes. Se trata de un desarrollo en extremo peligroso, pues lejos de apaciguar la violencia, es posible que la empeore”, agregó.