Argumentó que “una embajada de Paraguay solo brinda asistencia a paraguayos según normas internacionales, no a extranjeros, salvo acuerdos de cooperación consular no aplicables al caso porque se trataba de un ciudadano uruguayo y había embajada de Uruguay en el país”.

Según dijo, la Embajada de Paraguay en Qatar, al frente de la cual estaba él, tomó conocimiento en septiembre del 2021 de que había un supuesto paraguayo detenido en Dubái. “Ante este hecho, instruí a nuestro cónsul a viajar p contactar a autoridades de allí, cerciorarse de esto y si correspondía, asistir”, añadió.

Aquí su explicación completa:

En Dubai, el cónsul paraguayo confirmó q la detención de Marset era por portar un pasaporte paraguayo falso, y mediante intercambio de notas con Cancillería, se reveló que el Nº de pasaporte paraguayo que usaba Marset correspondía a otra persona y que el detenido era uruguayo.

Al mismo tiempo, familiares de Marset contactaban insistentemente a la embajada para pedir asistencia consular. Tras conocerse que era uruguayo, se les señaló que la Embajada de Paraguay no era competente para asistirle y se les facilitó contacto con la embajada de Uruguay, su país.

En todo momento informé a Cancillería, como corresponde. Luego no tuve más noticias del caso porque la embajada de Uruguay, país de Sebastian Marset, ya estaba al tanto. Antes de esto, nunca había escuchado siquiera el nombre de ese individuo. Es todo lo que sé al respecto.

“No encontrarán nunca en mi vida pública y privada una cercanía con la comisión de un hecho ilícito. Les ruego miren mi gestión”, enfatizó finalmente.