Varias críticas recibieron ayer los encargados de la seguridad en el partido disputado en Sajonia, donde Libertad ofició de local y recibió a Olimpia.

Antes del ingreso al estadio es habitual que se realicen los controles para evitar el ingreso de objetos contundentes, punzantes, sustancias ilícitas, entre otros productos. El chequeo es diferenciado para el público femenino y está a cargo de policías mujeres.

Generalmente palpan la cintura, bajo los brazos, entre los pechos y en la parte trasera. Sin embargo, rara vez-por no decir nunca- se ha visto un control tan exagerado con los niños pequeños.

Este fue el caso ayer, cuando los controladores obligaban a los chicos a sacarse el calzado para sacudirlos y revisarlos minuciosamente. También hacían lo mismo con las gorritas, como si algo pudiera caber allí.

La exageración se visibilizó mediante los videos captados por testigos, quienes expresaron su indignación con el proceder para con los niños.

Aparentemente esa misma minuciosidad no se aplicó con los verdaderos peligrosos, los barrabravas, quienes, una vez más, lograron ingresar artefactos pirotécnicos y lanzarlos a la cancha, pese a la prohibición.