Tras frenar en la fase de grupos a gigantes como el París Saint-Germain (PSG) de Messi y Mbappé o la Juventus de Turín, el Benfica volvió a reivindicarse y a protagonizar una gran noche europea.

En la ida, en Bélgica, los lisboetas ya tomaron ventaja con un 0-2, pero en casa aplastaron a su rival y aseguraron su presencia en cuartos al imponerse por 7-1 en la eliminatoria.

La gran figura fue el portugués Gonçalo Ramos, que, con un doblete y una asistencia, lideró a un Benfica que hizo gala de su juego ofensivo.

De esta manera, el equipo escarlata se mete entre los ocho mejores del máximo certamen europeo.