El gobernador de Caguazú, Marcelo Soto, cruzó al senador Silvio "Beto" Ovelar, quien lo había cuestionado por no haber metido a gente afín como funcionarios del hospital de Coronel Oviedo. Soto dijo que no había ningún político ni autoridad que se opusiera al proyecto y que si bien el extitular del Congreso había promovido la construcción, no es el único que puede atribuirse el rédito de la obra.
Beto señaló que había muchas personas que necesitaban trabajo en la zona y lamentó que su gente no hubiera ingresado al hospital de Coronel Oviedo. Soto respondió que los liderazgos no deben estar vinculados a los cargos para funciones estratégicas, en este caso, de la salud. Sin embargo, el choque entre los dos dirigentes, que ni siquiera la unidad impuesta por Horacio Cartes pudo aplacar, tiene el liderazgo del departamento como telón de fondo.
"Cuando el senador habla de la territorialidad y funcionarios que ingresan siendo de otros departamentos, ya sea por un padrino o lo que sea, nosotros damos como contestación la presencia de la ministra de Salud, María Teresa Barán, para que trate en lo posible lo relacionado con el hospital", disparó Soto.

El gobernador Marcelo Soto.
Soto dijo que Ovelar no podía decir que el hospital era de él, cuando en realidad pertenece a los habitantes de Coronel Oviedo. El gobernador defendió la manera en la que se llevó a cabo el concurso público y cómo se socializó a través de canales oficiales. Con todo, Soto alivió la crítica poco después debido a que ambos son miembros del mismo movimiento, aunque no del mismo equipo político.
Este año, Soto había conseguido unificar a las diferentes facciones del cartismo por fuera de la órbita de Beto a partir de su pase a Honor Colorado y la transferencia de Édgar Olmedo a la bancada B oficialista, una jugada que le dio un miembro del Consejo de la Magistratura al movimiento.
Soto había conseguido unificar a las diferentes facciones del cartismo por fuera de la órbita de Beto a partir de su pase a Honor Colorado y la transferencia de Édgar Olmedo a la bancada B oficialista, una jugada que le dio un miembro del Consejo de la Magistratura al movimiento
La unificación también se consumó cuando el senador Mario Varela concretó su salto al oficialismo, entregando también a Cartes un miembro del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados. Varela había ingresado por Fuerza Republicana y permaneció un año en un bloque con los hermanos Samaniego como disidente.
Ovelar hace un tiempo que no puede controlar su departamento natal, mientras que Soto cada vez gana más influencia dentro del Consejo de Gobernadores y ahora aprovecha la interna para comenzar a ser conocido más allá de su región. Pero la puja está lejos de acabar. Como dejaron en claro desde el comando político cartista, el gobernador tiene derecho a buscar la reelección e incluso a posicionar a sus candidatos, si bien "en política no se hace lo que uno quiere".
LPO



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