La líder de la oposición en el exilio Svetlana Tijanóvskaya reaccionó al anuncio tachando los comicios de "simulacro" que no tiene "un verdadero proceso electoral" y señaló que estaban organizados en "un clima de terror".

"Ningún candidato alternativo u observador será autorizado. Llamamos a los bielorrusos y la comunidad internacional a rechazar esta farsa", agregó.

Represión, exilio y presos políticos

Las anteriores elecciones presidenciales, realizadas en 2020 y consideradas un fraude, desembocaron en multitudinarias manifestaciones contra la victoria de Lukanshenko en la capital Minsk y otras ciudades, y el movimiento fue duramente reprimido.

Desde entonces, Lukashenko ejerce una implacable represión contra cualquier tipo de protesta, lo que ha llevado a cientos de miles de personas a huir al extranjero, especialmente a Polonia.

Según la organización no gubernamental de defensa de los derechos humanos Viasna, 1.300 personas están actualmente "injustamente encarceladas" en Bielorrusia por haber expresado su oposición al gobierno o por otros temas relacionados con la política.

Bielorrusia es un aliado cercano a Moscú frente a Ucrania, pero ha evitado tomar parte directamente en la invasión rusa.

rr (afp/dpa)