La biopsia por fusión facilita detectar lesiones milimétricas con un diagnóstico más tempranero. Es la denominada biopsia por fusión BK que consiste en combinar imágenes de resonancia magnética y una ecografía que permite revisar de forma tridimensional la próstata.

Las operaciones hoy en día se hacen por el método de la robótica y de a poco los pacientes van dejando de lado los temores de acudir al control.