Durante los tres días de paro se suspenderán los análisis ambulatorios, mientras que se asegura el servicio en urgencias, las prestaciones para pacientes internados y en terapia intensiva, las intervenciones quirúrgicas, la atención materno-infantil, los tratamientos oncológicos y las diálisis, entre otros servicios cuya interrupción pueda poner en riesgo la vida.
La medida de fuerza se mantiene tras el fracaso de la última reunión tripartita entre representantes del Sindicato Unión de Bioquímicos del Paraguay, el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Trabajo. Según el gremio, las autoridades no presentaron una propuesta concreta para responder a sus principales reivindicaciones.
Reclamos. Entre los reclamos figuran un reajuste salarial, el nombramiento de profesionales contratados y mejores condiciones laborales. Los bioquímicos exigen un aumento de G. 2 millones por vínculo, en un contexto en el que denuncian que sus salarios permanecen congelados desde hace 14 años.
Actualmente, perciben G. 4.300.000 por vínculo, monto que se reduce a unos G. 3.500.000 tras los descuentos realizados.
La doctora Natalia Zarza, referente del gremio, cuestionó la falta de respuestas de las autoridades y sostuvo que no se puede avanzar en una carrera sanitaria sin atender primero las remuneraciones.
Los profesionales también denuncian la falta de insumos y reactivos, así como la escasez de personal y las limitaciones para garantizar la atención permanente en algunos laboratorios, especialmente en el interior del país.
El gremio sostiene que estas carencias denunciadas afectan tanto las condiciones de trabajo como la prestación de los servicios de diagnóstico a los pacientes.





