Con la desfachatez que les caracteriza e invocando una “Contraloría Ciudadana” que en la práctica no existe, los leguleyos Néstor Echeverría y su compinche Ricardo Villalba volvieron a su juego sucio y pretendieron hacer abortar la entrega del almuerzo escolar a 10 mil 225 niños de escasos recursos del Amambay con la historia de que los componentes del almuerzo “son de contrabando” y que se estaba violando lo establecido en el contrato.

La intención – como siempre – fue tratar de embarrar la imagen de los Acevedo, una obsesión que cargan y soportan dolorosamente desde hace 20 años y que van a tener que seguir aguantando otros tantos y eso ellos y sus aliados lo saben muy bien.

Dueños de un cinismo que causaría la envidia hasta del propio filósofo griego Antístenes, estos dos personajes fueron llegando a temprana hora hasta la dirección de la escuela 290 Defensores del Chaco y embaucándoles a la directora con la historia de que eran de la Contraloría Ciudadana pidieron para verificar los comestibles del almuerzo escolar porque habían recibido denuncias de que “eran de contrabando”.

Y lógicamente como todo el circo estaba preparado fueron llegando los demás actores y con el soporte de los amigos de cada fin de semana en pocos minutos se armó el revuelo.

Pero no duró mucho tiempo, porque mientras estaban festejando creídos que con eso habían logrado perjudicar la gestión del Gobernador Ronald Acevedo, entró en el medio LA VERDADERA AFECTADA, la empresaria Blanca Rodríguez, propietaria de “Comercial Blanca Nieves”, adjudicada con la distribución del almuerzo escolar no solo en Amambay, sino también en otros departamentos.

Con pocas palabras les puso en su lugar, sin excusas, pero poniendo a disposición DOCUMENTOS que avalan donde y cuando se compraron los comestibles y sin decirlo dio a entender que lo único que se buscaba era CREAR PROBLEMAS POR CUESTIONES PERSONALES, utilizando cualquier excusa, como en este caso.

Aclaró que su empresa es fiel cumplidora de todo lo establecido en el contrato y negó categóricamente entregar productos de inferior calidad y que de ser cierto, ya los propios directores, alumnos y padres de familia ya se habrían encargado de denunciar.

Por último, dejó bien en claro que se reserva el derecho de accionar judicialmente contra quien sea que intente manchar el nombre de su empresa.Bla

*leguleyo: Abogadillo, persona que se ocupa de cuestiones legales sin tener los conocimientos o la especialización suficientes.