Las nuevas víctimas son el pastor evangélico Edwin Mollo Villana, asesinado el domingo mientras dirigía un culto en Shinahota, y el ciudadano brasileño Matheus S.A., abatido ese mismo día tras retirarse de un local nocturno situado en la ruta entre Cobija y El Porvenir, en la frontera con Brasil.
Con estos dos casos, Santa Cruz y el Trópico de Cochabamba continúan concentrando la mayor parte de la violencia registrada en lo que va del año. Entre ambas regiones reúnen 18 de los 20 fallecimientos, equivalentes al 90% del total nacional, según un recuento periodístico del grupo EL DEBER basado en reportes policiales.
Santa Cruz suma 11 víctimas y representa el 55% del recuento. El Trópico de Cochabamba alcanza siete fallecidos, equivalentes al 35%. Tarija y Pando registran una víctima cada uno.
Los crímenes
Mollo fue atacado la noche del domingo por un hombre que presuntamente se encontraba entre los feligreses de una iglesia evangélica de Shinahota. El agresor se acercó mientras el religioso predicaba y le disparó a corta distancia. La víctima fue trasladada a un centro médico, pero falleció debido a la gravedad de la herida.
Horas antes, aproximadamente a las 12:30 del domingo 19 de julio, Matheus S.A., de unos 35 años, fue encontrado muerto en inmediaciones del barrio Antofagasta, en el kilómetro 28 de la carretera entre Cobija y El Porvenir, en el departamento de Pando.
El examen externo permitió identificar al menos dos impactos de bala. La Policía informó que el ciudadano brasileño había participado en una riña mientras compartía bebidas alcohólicas en una discoteca y que fue atacado después de abandonar el establecimiento.
La principal hipótesis apunta a que la gresca habría derivado en el crimen. Cuatro personas fueron arrestadas y los investigadores secuestraron teléfonos celulares y grabaciones de las cámaras de vigilancia.



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