La unidad especializada, creada por un decreto estadual del 6 de junio de 2012, informó que en 10 años provocaron un perjuicio de 10 billones de reales al crimen organizado que opera en la frontera entre Brasil y Paraguay. Tiene su sede en la ciudad de Marechal Cándido Rondon y opera en las aguas del río Paraná y el lago Itaipu, donde realiza patrulla náutica.

Igualmente opera en tierra con apoyo de perros entrenados para detectar drogas en coordinación con otras fuerzas policiales y de control aduanero que operan en Foz de Yguazú y municipios vecinos. En balance divulgado hablan de la requisa de 160 toneladas de drogas, de los cuales 100 toneladas corresponden a los últimos tres años.

También fueron incautadas 1.000 armas de fuego, 36.000 municiones y cerca de 700 vehículos, todo producto de robos. También fueron aprehendidas 46 toneladas de productos químicos destinados para la agricultura que ingresaron de manera ilegal al Brasil. La lista sigue con 130 millones de paquetes de cigarrillos de marcas paraguayas. En todo este tiempo fueron detenidas una total de 5.122 personas, todas acusadas por crímenes transnacionales.