Con esta entrega, Paraguay pasará de contar con 12 a un total de 32 unidades Urutu, que se suman a los 28 blindados EE-9 Cascavel ya disponibles en el parque automotor militar. Todos los vehículos serán sometidos a un proceso de modernización integral financiado por el Ministerio de Defensa Nacional, que contempla mejoras en suspensión, refuerzo de blindaje, equipos de visión nocturna y transmisiones reacondicionadas.

El comandante del Ejército, general Manuel Rodríguez, destacó que el aporte brasileño va más allá de lo material. “No se trata únicamente de una cesión de equipos, sino de la transferencia de doctrina y de experiencia táctica que fortalece la cooperación regional”, expresó.

La llegada de los blindados representa para Paraguay la posibilidad de recuperar capacidad de movilidad blindada que había quedado relegada desde 2012, además de reducir la necesidad de adquisiciones nuevas en el corto plazo. También permitirá reforzar la presencia en zonas estratégicas como la Triple Frontera, considerada clave para la seguridad regional.

El gesto del Brasil se inscribe dentro de una política de diplomacia de defensa basada en la reutilización de plataformas conocidas, de bajo costo de integración y plenamente interoperables con los ejércitos de la región.

El EE-11 Urutu, diseñado en los años 70 por la firma brasileña Engesa, fue durante décadas el principal transporte blindado de personal de ese país. De las más de 1.500 unidades fabricadas, varias fueron exportadas a naciones sudamericanas como Venezuela, Ecuador y Colombia. Actualmente, el Ejército brasileño está sustituyendo progresivamente estos modelos por equipos más modernos, adecuados a nuevas exigencias de movilidad, protección y sistemas electrónicos.