Según la PF, los cartuchos, de distintos calibres, habían sido adquiridos legalmente en un comercio autorizado, pero el matrimonio no contaba con la documentación necesaria para su transporte y venta en el vecino municipio de Itaperuna.

La pareja fue detenida durante un operativo de rutina en la carretera. Al acercarse, los agentes descubrieron los cartuchos escondidos en el vehículo. Ambos fueron trasladados a la Comisaría de la Policía Federal en Campos dos Goytacazes y posteriormente enviados al sistema penitenciario, donde estarán a la espera de juicio.

La legislación brasileña sobre armas y municiones es estricta. La Ley N° 10.826, Estatuto de Desarme, establece criterios para la tenencia, porte y venta de armas y municiones. En 2019, el Decreto N° 9.847 flexibilizó algunas normas, pero mantuvo la necesidad de documentación para el transporte y venta interurbana de cartuchos. Itaperuna, destino de los cartuchos, es un importante centro comercial del noroeste de Río de Janeiro.

Aumento de incautaciones de armas y municiones en Brasil

El aumento de la incautación de armas y municiones ha sido una tendencia observada en varias regiones de Brasil en los últimos años. En 2023, el número de incautaciones de armas de fuego creció un 28% respecto a 2022, según datos del gobierno federal.

En los primeros 16 meses del gobierno de Lula, las fuerzas de seguridad federales confiscaron más de 13.000 armas de fuego. En Ceará, se incautaron 6.444 armas de fuego en 2023, un aumento del 2,6% en comparación con 2022. En Bahía, hubo un aumento del 17% en las incautaciones de armas de fuego en el primer trimestre de 2024. En el Distrito Federal, la incautación de armas de fuego ilegales aumentó en 88,7% entre 2022 y 2023.

El gobierno de Ceará aumentó en un 50% el valor del bono otorgado a los policías por la incautación de armas de fuego, con el objetivo de incentivar más incautaciones. La atención se ha centrado en prevenir delitos más graves, como homicidios y delitos relacionados con el crimen organizado.

Existe una preferencia por armas de gran calibre en el desvío y robo de arsenales militares, como ametralladoras y rifles. En 2023, 23 de las 26 armas desviadas de los cuarteles del Ejército eran ametralladoras o fusiles.