Mientras descendía del avión, acompañado por su esposa, Brigitte Macron, la misma , con un gesto y un movimiento rápido, llevó enérgicamente ambas manos al rostro de su esposo, en lo que algunos describen como un “manotazo”.
El incidente ocurrió justo al abrirse las puertas del avión. Aunque Brigitte no aparece completamente en el plano, sus brazos se ven claramente haciendo contacto con el rostro de Macron, quien, visiblemente sorprendido, se desplazó ligeramente por el impacto.
Sin embargo, el presidente francés rápidamente se recompuso, girándose hacia el exterior con una sonrisa para saludar a los presentes, en un intento de mantener la compostura diplomática.
El momento, grabado y difundido ampliamente en redes sociales, generó interpretaciones divididas. Mientras algunos testigos y analistas sugieren que se trató de una “broma” entre la pareja, otros consideran que el gesto fue una clara muestra de agresión física.
La tensión continuó al bajar del avión, cuando Macron extendió su brazo para acompañar a su esposa, pero Brigitte lo ignoró, alimentando aún más las especulaciones sobre un posible desencuentro.
El equipo de comunicación del Elíseo, no emitió comentarios oficiales sobre el incidente, dejando espacio para que las imágenes hablen por sí solas.
Este suceso, ocurrido en el marco de una visita oficial a Vietnam, añade un nuevo capítulo a la atención mediática que suele acompañar a la pareja presidencial francesa, conocida por su relación poco convencional. Mientras el mundo observa, queda la pregunta: ¿fue un gesto espontáneo o un indicio de algo más?



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