El intendente Diego Riveros, en entrevista con las radios 780 AM y radio Ñanduti, mencionó que desde el fin de semana se registra mayor presencia de fieles que van hasta la ciudad, anticipándose así al cierre de la Basílica previsto desde el 22 de noviembre -al inicio del Novenario- y también del oratorio Tupasy Ycuá, desde el 28. Incluso ni la lluvia atajó a los peregrinos.

El jefe comunal de la Villa Serrana indicó que no pueden evitar que las personas peregrinen a pesar de las recomendaciones, pero adelantó que sí se establecerán algunas prohibiciones para evitar aglomeraciones en la explanada de la Basílica. Es así que se impedirá que puedan ingresar a esa zona los adultos mayores de 65 años y los menores de 12 años, en atención a que se vio que muchas personas de estas franjas etarias de igual manera iban a la ciudad.

“Ahora se está dando un fenómeno, que la gente se adelanta y ya viene. Entonces desde ayer ya no permitimos el ingreso a la zona de la explanada y del Ykya a las personas que están en el grupo de riesgo, solo podrán llegar hasta la plaza pero no a la Basílica”, advirtió.

El intendente comentó que solicitó al Ministerio de Salud que se decrete vía Presidencia la fase cero en la ciudad desde el 4 de diciembre al 8 de ese mes. “Si nosotros no vemos que la cantidad de gente no baja, el Gobierno deberá de adoptar otras medidas. Ahora aún es controlable, pero vemos que algunos incumplen las medidas sanitarias. (Desde Salud) están viendo cómo está el movimiento y de acuerdo a eso van a pedir al Ejecutivo”, mencionó.

Por último aseguró que están trabajando al máximo con la Policía para evitar todo tipo de desmanes, pero reiteró que todo pasa por una cuestión de conciencia de parte de la ciudadanía. Aclaró además que hasta el momento no se registró aglomeración en la localidad cordillerana.