Entre enero y agosto de este año, al menos 17 cabezas han sido encontradas junto a narcomantas, banderas o pancartas dejadas en público por grupos criminales que típicamente amenazan a rivales, autoridades, funcionarios gubernamentales e incluso al público.

De acuerdo con una revisión de medios locales por InSight Crime, los mensajes hacen referencia a los agentes de policía, mostrando sus nombres, insignias o números de patrulla, e incluso sus fotografías. Muchas de estas pancartas se han centrado en acusaciones de que las unidades policiales apoyan a grupos rivales a cambio de sobornos.

A comienzos de agosto, en la Ciudad de México fueron detenidos dos individuos por dejar una narcomanta que amenazaba con asesinar a los empleados de una prisión de la capital. El mensaje iba dirigido a Hazael Ruiz Ortega, subsecretario del sistema penitenciario de Ciudad de México, y lo acusaba de brindar un trato preferente a miembros de carteles rivales en la prisión. Junto a la narcomanta, los agentes de policía hallaron la cabeza cercenada de un cerdo, un aditamento común de las amenazas de los carteles contra agentes de la policía.

Y en junio, el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) dejó una manta completa con restos de un cerdo, en la que acusaba a la policía de Guadalajara de proteger al Cartel de Sinaloa. Las pancartas enumeraban los nombres de los oficiales. La unidad, que había estado en un tiroteo con una célula del CJNG en abril, hizo que uno de sus oficiales fuera sacado de su casa por pistoleros y asesinado.

Pero también se ha amenazado de la misma forma a carteles rivales y políticos. Antes de esto, en julio, el CJNG usó una narcomanta, acompañada de una cabeza de cerdo para declarar el final de una tregua con varias facciones del Cartel de Tijuana en Baja Calfornia.

Y antes de las elecciones legislativas de junio en México, se vieron varias narcomantas con amenazas a candidatos políticos que según ellos cooperaban con los carteles o incluso para indicar a la gente por cuál partido votar.