Las víctimas, Edgar Cantero y Gloria María Ramírez Villalba, fueron interceptadas en el trayecto a una entidad bancaria en Ciudad del Este, por los ocupantes de un automóvil de la marca Kia, Rio, robado en otro asalto. Los delincuentes, a punta de fusiles, les despojaron del dinero que transportaban.

La Policía logró capturar primeramente a Juan Carlos González Gaona, quien es hermano de un policía activo. Luego, cayeron César Leonardo Ramírez Acuña, alias “boludo”, Diego Ocampos González y César Adrián Brítos Estigarribia. Se recuperó la suma de G. 57.900.000, parte del botín.

Tras el asalto, la Policía activó la alarma y varias patrulleras iniciaron una búsqueda por toda la ciudad, cuando agentes de un puesto policial se cruzaron con los sospechosos en el kilómetro 12, donde se produjo un breve tiroteo y posterior persecución.

Esta terminó con la captura de González Gaona. Con el encontraron un arma de fuego, tipo fusil ametralladora, y G. 10 millones.

Luego, los agentes siguieron el rastro del resto de la banda y pudieron localizarlos en una vivienda que sería de Britos Estigarribia. La Policía incautó más armas, teléfonos celulares, ropas y parte del dinero robado durante el atraco.

Uno de ellos está sindicado de ser el que los rescató de la zona, tras abandonar el vehículo utilizado para el robo, atendiendo a lo señalado por el comisario principal Oscar Acuña, jefe de Investigación del Alto Paraná.

Este robo ocurrió un poco antes del asalto a los empleados de Vía Brasil, también perpetrado por una banda de falsos policías, en el que se robó unos USD 200 mil.

Juan Carlos González Gaona y César Leonardo Ramírez Acuña están imputados y declarados en rebeldía por el robo a la firma Holding Xtreme Import Export, donde fue asesinado el guardia Sebastián Alfonso Amaro. En esta causa hay aún otros seis procesados en rebeldía