El allanamiento, liderado por el comisario Moreno Urizar de la comisaría 53, permitió recuperar los objetos robados y desmantelar un supuesto aguantadero.

En el lugar, las autoridades confiscaron inhibidores de señal, walkie-talkies, cartuchos de arma de fuego, guantes y mochilas, herramientas comúnmente usadas en robos.

También se incautaron una camioneta con una chapa que no correspondía, presuntamente utilizada en los delitos, y una motocicleta. Estos hallazgos sugieren que los detenidos formaban parte de una banda organizada dedicada a asaltos en la zona, según explicó el comisario Urizar.

La operación refuerza los esfuerzos policiales para combatir el crimen en San Lorenzo, una ciudad que ha enfrentado un aumento de robos en los últimos meses.