“Estoy destrozado. Destrozado por todos, por el equipo, el cuerpo técnico, los aficionados”, admitió Kane, que no pudo marcar ante los campeones del mundo, en declaraciones a BBC One.

“Hemos jugado un buen partido durante la mayor parte del tiempo. Nos pusimos 1-0 arriba y parecía que queríamos aguantarlo como fuera y eso, a este nivel en el que estamos, no es suficiente. Estoy devastado. Hemos trabajado muy duro para llegar hasta aquí y mis compañeros lo han dado todo, sangre, sudor y lágrimas. Caer a estas alturas es devastador”, apuntó.

Kane reconoció que después del tanto de Anthony Gordon (55') a su equipo “le costó presionar al rival cuando tenía el balón”.

“En la primera parte y en el inicio de la segunda les presionamos bien y les sometimos a muchísima presión arriba, lo que nos permitió recuperar balones y controlar el partido un poco mejor. Después de nuestro gol, ya fuera porque ellos metieron a más hombres arriba o porque nosotros no pudimos cubrirles hombre a hombre, fue una oleada tras otra de ataques suyos”, señaló.

“Cuando nos adelantamos, el mensaje que teníamos era ir a buscar otro gol. Cuando ellos consiguieron sus dos goles, ya se trataba de encontrar algo para reaccionar, pero no logramos volver a entrar en el partido”, lamentó.

Inglaterra, que el sábado buscará el tercer puesto ante Francia, solo jugó una vez la final del Mundial, en la edición que albergó y ganó en 1966.