Riera deberá implementar políticas de seguridad efectivas, fortalecer la institución policial y colaborar con otras entidades para combatir el crimen organizado y devolver la tranquilidad a los ciudadanos.Entre los principales problemas que deberá enfrentar se encuentran la proliferación de motoasaltantes en Asunción y ciudades del Area Metropolitana.

La agrupación conocida como Lince ha demostrado gran efectividad en cuanto a la seguridad en las zonas incluidas en sus patrullajes. Una de las promesas de Peña en campaña fue justamente fortalecer esta agrupación y mejorar la seguridad en las calles. Igualmente, en los últimos años se han reportado numerosos atracos a locales comerciales en diferentes puntos del país, así como asaltos a bancos que demuestran el alto poder de armamento utilizado por las organizaciones delictivas.

Otro desafío importante es el creciente fenómeno del sicariato. Varios asesinatos han sido perpetrados por asalariados del crimen organizado en lugares de concurrencia masiva de público, lo que demuestra que esta práctica delictiva está ganando poder y capacidad de acción. Es un mal que debe ser cortado de raíz, para devolver la tranquilidad a la población y frenar el aumento de los índices de violencia y criminalidad.

Asimismo, existe una preocupante presencia y dominio de organizaciones delictivas en ciertas zonas del país, especialmente en la frontera, como Pedro Juan Caballero y Ciudad del Este. Estos lugares se han convertido en tierra de nadie bajo el imperio de los delincuentes, lo que requiere una acción urgente para restablecer el orden y la seguridad.

Otro aspecto fundamental en la agenda del próximo Ministro del Interior será el saneamiento de la policía. Los numerosos hechos delictivos protagonizados por agentes policiales han generado un fuerte deterioro en la imagen de la institución.

El término «polibandi» ha pasado a formar parte del vocabulario de la población, en referencia a los agentes corruptos. Uno de los casos más recientes fue la dudosa actuación de los efectivos en los casos de documentaciones clonadas de vehículos.

El actual ministro del Interior había prometido una investigación, pero nunca se supo de los resultados. Lamentablemente, no es una novedad que en muchas regiones del país, los agentes policiales se hayan puesto al servicio de narcotraficantes y mafiosos, incluso llegando a colaborar con ladrones de poca monta.

Este es el panorama que encontrará el próximo Ministro del Interior, Enrique Riera. Será crucial implementar políticas de seguridad efectivas, fortalecer la institución policial y trabajar en conjunto con otras entidades para combatir el crimen organizado y devolver la tranquilidad a los ciudadanos.

La Tribuna