Claudio Arrúa es un camionero independiente que lleva varado en la frontera entre Perú y Bolivia junto a otros dos compatriotas, Braulio Valdez y Óscar Rivarola, hace exactamente un mes.

En una videollamada con NPY, Arrúa explicó que los bloqueos de las carreteras en el país andino los afectaron cuando estaban en la aduana realizando gestiones, preparándose para retornar a Paraguay.

“Estábamos en la aduana cuando se cerró la frontera. Nuestra plata es G. 20.000 y tenemos que pagar más de USD 100. El estacionamiento se paga por día. El costo de vida es muy caro; USD 100 son Gs. 100.000 acá. Es muy caro todo”, relató.

De los tres compatriotas, dos son independientes y deben costear sus propios gastos. Si bien mantiene una conversación con el cónsul de la Embajada de Paraguay en Perú, Julio Centurión, lamentaron que el Gobierno no ayude a sus ciudadanos, pero envía ayuda humanitaria a Bolivia.

“El señor Julio Centurión nos ayudó hace 22 días, con un poquito de plata para hacer compras. Pero hace cuatro días que la hija del señor Braulio se fue a la Cancillería a reclamar; ese día nos dijeron que nos iban a ayudar, pero nada”, cuestionó.

Por parte de la Embajada de Paraguay en Bolivia, no recibieron ayuda, según Arrúa.

Debido al frío intenso que hace en el Hito Tripartito o Trifinio, a una altitud de 4.200 metros sobre el nivel del mar, se levantan entre las 08:00 y 09:00 de la mañana. La presión también es un factor en contra, por lo que respirar con normalidad es difícil.

“Ahora que hablamos, te aprieta el pulmón. Tenemos toda la comodidad en el camión, somos especialistas en la cocina. En ese sentido estamos bien”, señaló. Además, mostró que sus cabinas están equipadas con colchones y frazadas. Cuenta con ollas, heladera y otros elementos que requieren aguantar largos viajes en carretera.

De acuerdo con Arrúa, otros tres compatriotas están varados en Oruro y un grupo de 10 personas en Confital, camino a Cochabamba. “(Ahí) están desesperados, sin comida”, acotó.

Mientras esperan el desbloqueo de las rutas para volver a Paraguay, Braulio Valdez también denunció la inacción estatal.

“No tenemos ninguna ayuda. Ya estamos cortos de plata, casi no tenemos para comer. Le llamamos a la Embajada, pero no nos hacen caso. ‘No dicen sí, sí, te vamos a enviar’. Pero nunca envía nada”, reclamó.