“Pero tampoco la exageración de que nuestros centros penitenciarios se sigan constituyendo en centros de reclutamiento y oficina de trabajo del crimen organizado, porque ahí ya estamos desatendiendo la otra dimensión que tiene que ver con la seguridad de la ciudadanía, con el derecho de las víctimas que haya una justicia efectiva”, afirmó. Esto señaló para ratificar el respaldo de la Corte a las juezas de Ejecución que descubrieron las celdas vip en la penitenciaría de Emboscada.
En conversación con El Observador Radio-TV, el ministro recalcó que el pleno de la Corte respaldo a las magistradas de Ejecución que se constituyeron en la Penitenciaría de Emboscada el viernes pasado. “Estamos hablando de una ley de la República, o sea, ni siquiera es una acordada o algo que la Corte incluyó por una decisión política, sino que es una obligación que tienen los operadores del Poder Judicial de controlar las condiciones de cumplimiento de las prisiones en Paraguay, ya sea por condena o por medida cautelar. Decía ayer que tiene dos dimensiones muy importantes que hay que considerar. Una dimensión de garantía para los internos, es decir, la idea no es que las cárceles se constituyan en verdaderos infiernos, sino que se respeten los derechos fundamentales de los internos”, manifestó.
“Pero tampoco la exageración de que nuestros centros penitenciarios se siguen constituyendo en centros de reclutamiento y oficina de trabajo del crimen organizado porque ahí ya estamos desatendiendo la otra dimensión que tiene que ver con la seguridad de la ciudadanía, con el derecho de las víctimas que haya una justicia efectiva. Por lo tanto, realmente esto hay que tomar muy en serio porque la situación de nuestras cárceles repercute hasta en lo epidemiológico”, expresó el doctor Ríos.
“No hace mucho se vio cuando se hizo una investigación de que personas son afectadas por cierta enfermedad que no voy a mencionar porque no quiero ser irresponsable, en todo caso los que trabajaron en la investigación informales, tenían cierta enfermedad que este que descubrió que se estaba propagando, se transmitía desde los internos, de personas internas, una persona privada enfermedad”, apuntó el ministro.
“Y los que son afectados nunca estuvieron ni siquiera de visita, pero ¿qué pasó? En el contacto social, sí estuvieron en conversaciones, en contacto con personas que sí estuvieron en las cárceles y al final terminaron contagiadas por esa enfermedad. O sea, hasta en eso influye, pero lo más urgente, lo más directo tiene que ver con esto de que el crimen organizado pueda seguir operando desde las cárceles, es decir, con teléfonos satelitales, con los operadores del crimen organizado resguardados, cuya seguridad está garantizada ahí por el Estado paraguayo”, expresó.
“Esa es una situación escandalosa que no podemos seguir permitiendo como sociedad y para que eso no ocurra necesitamos que se cumpla la ley, es decir, nuestro ordenamiento jurídico en eso es muy sabio, estableció el Código de Ejecución Judicial, cuáles son las obligaciones, las facultades de los jueces y juezas de ejecución, estas juezas se constituyeron en el lugar en cumplimiento de la ley, no por qué tiene que generar tanto ruido”.
-Ellas tenían incluso esa obligación y aclararon en su momento que ya habían realizado varias visitas, pero que no se habían percatado pero que siempre les llamaba la atención y esta vez pudieron ingresar, porque también aclararon que las visitas son guiadas y que no es fácil descubrir este tipo de situaciones ante estas visitas guiadas, ministro.
“Claro que no es fácil, no se las puede responsabilizar de repente porque no se hayan dado cuenta, porque realmente es un mundo aparte, un mundo casi oculto, un laberinto infernal muchas veces y por lo tanto puede ser que en una ocasión se le haya escapado y por eso justamente que tiene que hacer el control, tienen que hacerse los controles periódicamente, puede ser que en una visita se haya escapado una situación, en la siguiente descubrieron, en el transcurso de una visita y otra puede ser que se ha añadido otras situaciones y por eso, repito, tienen que ser de manera rutinaria”.
“Además, las autoridades administrativas saben esto, Carlos, o sea, los directores, los que gestionan los centros penitenciarios en el Paraguay saben que estos controles que deben realizarse. Tampoco es que fueron cayendo de sorpresa; además, aunque no caigan de sorpresa, es muy difícil desmontar ciertas estructuras muy grandes”.
“Y entonces a mí me parece que lo que tenemos que hacer es consensuar, coordinar el trabajo entre el poder judicial y los administradores para que vayamos poniendo las cosas en su lugar. Es muy mala imagen para el país que de repente nos digan que el crimen organizado sigue operando impunemente desde nuestras cárceles. Yo creo que eso nos afecta como país”, refirió Ríos.
“Y en definitiva quienes están encargados del funcionamiento de estos centros son tan paraguayos como nosotros y estoy seguro que quieren vivir cada día en una sociedad mejor”, resaltó.
El Observador



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