“Todo el pueblo recibe a Jesús. Los niños y los jóvenes cantan, alaban a Jesús. Pero esta semana se encamina hacia el misterio de la muerte de Jesús y de su resurrección”, comenzó el Cardenal.

Luego, citó el Salmo 21, el cual describe los acontecimientos de la pasión del Señor Jesucristo: “Me taladran las manos y los pies, puedo contar mis huesos. Se reparten mi ropa, echan a suerte mi túnica”.

En ese sentido, expresó que la Liturgia de hoy enseña que “el Señor no nos ha salvado con una entrada triunfal o mediante milagros poderosos”.

Sin embargo, Monseñor indicó que además de hacer el propósito de meditarla con detenimiento en esta Semana Santa, recordemos que la Pasión y Muerte en la Cruz por nosotros es el testimonio más elocuente y conmovedor del inmenso amor que Dios siente por el hombre.

Sin embargo, Monseñor indicó que además de hacer el propósito de meditarla con detenimiento en esta Semana Santa, recordemos que la Pasión y Muerte en la Cruz por nosotros es el testimonio más elocuente y conmovedor del inmenso amor que Dios siente por el hombre.

Así también, Adalberto Martínez dijo que en esta semana, la Semana Santa, que nos conduce a la Pascua, seguiremos este camino de la humillación de Jesús y sólo así será «santa» también para nosotros.

Además, pidió que durante esta semana, los feligreses emprendan también con decisión este camino de la humildad, movidos por el amor a nuestro Señor y Salvador. “El amor nos guiará y nos dará fuerza. Y, donde está él, estaremos también nosotros”, agregó.