Muchas veces esta bacteria se presenta a la hora de cortar la carne, así como cuando se realiza la cocción y esta no se hace de manera adecuada, o se mantiene el alimento a una temperatura por encima de lo adecuado. Los síntomas de la infección pueden llevar a una diarrea muy fuerte, una gastroenteritis y en situaciones más extremas, a una insuficiencia renal.