En el depósito de la Fiscalía, ubicado en el barrio Fátima, el encargado antes de entregarle su rodo al taxista ya le hizo firmar un acta en que supuestamente retiraba el rodado sin ningún inconveniente.

Sin embargo, cuando intentó arrancar el motor, no funcionó. El encargado del depósito, ayudó al taxista a empujar el rodado hasta la calle. Allí, el funcionario público prácticamente lo tiró.

Bienvenido al abrir el capó de su automotor descubrió que desarmaron el motor y robaron varias partes. Además, se llevaron los señaleros e inclusive vaciaron de combustible el tanque.

La víctima denunció el hecho ante la Policía Nacional. También presentará acciones contra el encargado del depósito y la fiscal Candia.