La decisión de solicitar la salida del embajador Ostfield surge luego de que éste, en cumplimiento de sus funciones, anunciara públicamente las sanciones de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) contra Tabesa. El canciller enfatizó que si bien Paraguay no cuestiona las herramientas legales de otro país, considera inaceptable la manera en que fueron comunicadas dichas sanciones, señalando una “mediatización y politización” que afecta la soberanía nacional.

En su comunicado, Ramírez Lezcano subrayó que la intromisión de cualquier Estado extranjero en los asuntos internos de Paraguay no solo compromete la independencia y soberanía de la nación, sino que también transgrede principios fundamentales del derecho internacional. Según el canciller, la permanencia del embajador Ostfield en su cargo podría dañar la relación histórica entre ambos países, una situación que el gobierno paraguayo busca evitar.

El embajador Ostfield, por su parte, se limitó a transmitir las sanciones impuestas por su país contra Tabesa, argumentando que estas refuerzan las acciones de Estados Unidos contra Cartes, declarado “significativamente corrupto”. El diplomático también señaló que su país continuará utilizando diversas herramientas, como restricciones de visa, sanciones financieras y la posible extradición, para combatir la corrupción y asegurar el cumplimiento de las sanciones.

Esta medida marca un momento crítico en las relaciones diplomáticas entre Paraguay y Estados Unidos, poniendo de relieve las tensiones provocadas por la percepción de intromisión en asuntos internos. La solicitud de salida del embajador Ostfield refleja la lealtad del gobierno paraguayo a Horacio Cartes y pone en evidencia que la soberanía del país está supeditada a los intereses del exmandatario y actual presidente de la ANR.

Fuente: ABC Color