Los lugareños “justicieros”, cansados de los hechos de abigeato en la zona, se organizaron para combatir el problema. Indicaron que en menos de dos meses se registraron cinco hechos en perjuicio de familias trabajadoras. Esta vez, los vecinos encontraron a dos cuatreros con la “mano en la masa” y fueron reducidos a golpes y gracias a la llegada de la Policía no fueron ultimados.
Se trata de Carlos Agustín Boschert Santander (38) y Carlos González Bogado (39), quienes según los datos ingresaron a la propiedad de Antolín Ávalos Quiñónez (58), a bordo de un automóvil de la marca Toyota Premio, color blanco, con matrícula AAEG 736.
Pese a la fuerte lluvia, un grupo de moradores observó cuando el referido vehículo entró a la propiedad de Ávalos e inmediatamente comunicaron a los agentes policiales de la comisaría 8ª.
Mientras los uniformados llegaban, los vecinos hicieron justicia por mano propia y rodearon la zona, logrando reducir a golpes a los dos sospechosos, quienes casi fueron linchados. En el interior del vehículo mencionado encontraron gran cantidad de carne de un toro de la raza Holando con pelaje blanco y negro, propiedad de Antolín Ávalos. Además, tenían una mochila con piola, un cuchillo tipo carnicero, un hacha, una pinza, un afilador de cuchillo.
Los agentes policiales llegaron y salvaron a los facinerosos que estaban a punto de ser ultimados. El caso fue comunicado a la fiscal de turno, Carolina Rosa Gadea, quien dispuso la detención y derivación de los detenidos a la comisaría a disposición de su unidad fiscal. Los vecinos advirtieron que seguirán con los operativos ante el hartazgo de este flagelo.



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