Lo que se puede confirmar por ahora es que los restos pertenecen a una mujer de no mucha estatura. El cráneo carecía de huesos de la parte de la mandíbula, sin ninguna dentadura, por tanto, no se puede hacer un odontograma forense.

Así, se extraerán muestras de los huesos para hacer el ADN y compararlo con la madre de María Ramona. La sospecha fuerte es que se tata de ella, pero por ahora no pueden tener una identidad científica.

Lemir explicó que se hará un procedimiento más complicado que va más allá de sacar muestras de saliva o sangre, por eso llevará más tiempo tener el resultado. “Se va a congelar el hueso y luego triturar, centrifugar y posteriormente extraer las escasas células que contenga.