La ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, confirmó la llegada del imputado a Buenos Aires acompañado por una comitiva de la Policía Federal Argentina (PFA). En sus redes sociales, se refirió al acusado como: “Un monstruo. Las hizo y las va a pagar”.
La investigación, iniciada en 2019 tras múltiples denuncias, permitió establecer que el médico operaba en un consultorio privado de la capital argentina donde, aparentemente, cometió los ataques.
Tras ser requerido por la Justicia, fugó a Bolivia, donde se instaló en Santa Cruz de la Sierra y continuó ofreciendo servicios médicos. Según las investigaciones, promocionaba procedimientos estéticos en redes sociales con su perfil profesional.
“Este ciudadano contaba con un mandamiento de detención preventiva con fines de extradición, estaba acusado por delitos de carácter sexual en Argentina. Tendría la profesión de médico, con especialidad en cirugía plástica, razón por la cual cambió incluso las características somáticas. Esta persona estaría entre los 18 más buscados por el país vecino”, señaló el director nacional de Interpol en Bolivia, Carlos Bazoalto, el 6 de marzo, cuando se presentó al detenido a los medios.
El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 17 de Argentina había ordenado su captura internacional en 2020, y Interpol emitió una Notificación Roja para detenerlo fuera del país.
La caída del prófugo y la extradición
En la capital cruceña Jesús Reynaldo Calvo Pedraza volvió a ejercer su profesión de cirujano plástico, se dejó crecer la barba y cambió de corte de pelo para evitar ser capturado por la Policía.
El departamento de Interpol Bolivia logró su aprehensión en marzo de 2025, en la calle Cañada Strongest, a una cuadra de la Plaza del Estudiante. Posteriormente, Argentina formalizó el pedido de extradición, aprobado por la Justicia boliviana en un proceso calificado como ágil y coordinado.
La entrega final se realizó en las últimas horas en cumplimiento de los acuerdos internacionales de cooperación. El acusado ya está a disposición del juzgado que lleva adelante la causa y será imputado por los delitos sexuales que se le atribuyen.
Esta extradición —tras más de cuatro años de búsqueda— marca un hito en la causa y evidencia un refuerzo de la coordinación policial entre Bolivia y Argentina ante delitos transnacionales y agresiones contra mujeres.



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