Entró a un local, apuntó a un guardia, lo mató y también a quien estaba en la caja, una mujer de 37 años quien tenía una causa por drogas de 3 años atrás y que era el objetivo.

Le habrían pagado 5 mil dólares por el “trabajo”. Más de dos meses después, lo atraparon.

De acuerdo a los reportes que llegan desde la Argentina, el sicario que actuó de manera tan desalmada es de origen paraguayo. Nada se sabía de él.

Solo que entró, mató y salió. A partir de ahí, se comenzó a hacer un seguimiento a través de cámaras para saber para donde fue y quien era.

En ese seguimiento, se dieron cuenta que huyó en una camioneta que tenía patentes robadas.

Observando la escena en días anteriores, se dieron cuenta que 24 horas antes el sicario llegó al lugar a bordo de un móvil de plataforma.

Eso lo condenó. Viendo el lugar en el cuál abordó el servicio, más la hora que era, pudieron dar con el registro de la App y así obtuvieron un número celular.

Haciéndole el seguimiento a ese teléfono, finalmente, se hizo un allanamiento en el cual pudieron atraparlo.

Allí se reveló que es paraguayo, aunque no se dijo cuál es su nombre. Sí que tiene causas pendientes en nuestro país.

Siguiéndole el rastro por varias ciudades del sur-oeste de la capital argentina, finalmente lograron dar con él.

Estaba en el primer piso de una casa y en el intento de huir saltó desde más de 3 metros de altura y, al caer, se rompió una pierna, lo que permitió agarrarlo. Además cayeron otros tres tipos de entre 18 y 21 años y una mujer de 20, quienes formarían parte de una banda narco que se estaba disputando el territorio en el cuál se produjo el crimen. / con información editada de Crónica/