La ciudadanía denunció el caso, conmovida por la exposición a las altas temperaturas a las que se exponían los ancianos y el equipo de La Clave Comunicaciones fue a revisar el caso, constatando un verdadero desastre en cuanto a la cantidad de personas en las afueras del BNF con intenciones de cobrar el subsidio a la tercera edad.
Por un lado, están los que disponen de su tarjeta de débito y van con intención de utilizar el cajero automático que está en el acceso al local bancario, mientras que por otro, los abuelitos, cuyas tarjetas magnéticas vencieron o deben retirarlas por primera vez, deben cobrar en ventanilla y como es fin de mes, todos se agolpan en el banco para recibir el dinero que les asigna el Estado.
“Solo acá venimos a cobrar, no sé porque no se habilitan más cajeros en otras zonas de la ciudad, hay cajeros automáticos en los supermercados, pero siempre están fuera de servicio y acá venimos a formar fila por horas para cobrar un dinero miserable, pero que nos sirve para comprar al menos nuestros medicamentos”, reclamó Antonio Díaz, un hombre de 82 años, quien se levantó del reposo de una cirugía para ir a cobrar el subsidio de G. 562.128
Ayer, muchas personas fueron a formar fila desde primeras horas de la mañana, ya que el BNF abre al público desde las 07.00, pero horas después, un funcionario les dijo que recién desde las 11.00 se habilitarían los pagos de subsidios, por lo que las personas de la tercera edad se agolparon frente a la entidad bancaria, ya que nadie quería perder su lugar para realizar el trámite.



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