Amarilla afirmó que la función del contralor es ejercer un control riguroso sobre la administración pública y no actuar con subordinación al Poder Ejecutivo. En ese sentido, lamentó que Benítez haya quedado vinculado a determinadas controversias y consideró que se apartó del rol institucional que debe caracterizar a la Contraloría.

La parlamentaria también recordó que históricamente existió un consenso político para que la máxima autoridad de la Contraloría mantuviera una posición independiente frente al gobierno de turno, con el objetivo de garantizar un efectivo control de la gestión pública.