“Si ella se va, también deben irse las amiguitas de Amancio” y todos los que viven aca , afirmó, denunciando que tres mujeres presuntamente viven dentro de la Junta Departamental con acceso a cocina, habitación, garaje, Wi-Fi, energía eléctrica, agua potable y seguridad.

Además, relató haber visto a una de ellas descender de una combi y abrir con control remoto el portón del recinto, pese a que varios concejales ni siquiera cuentan con ese privilegio.

La situación generó un fuerte debate entre los legisladores y abrió cuestionamientos sobre el uso de las instalaciones públicas, el trato al personal y posibles privilegios dentro del órgano legislativo departamental.