Ojeda reconoció que muchas viviendas no fueron censadas, pero prometió que llegarán a todas las familias. “Tuvimos deserciones de censistas”, expresó al justificar las fallas. Añadió que “las razones por las deserciones pueden ser varias, algunos alegaron problemas familiares, que tenían que estudiar y algunos ni avisaron”.

Las olas de denuncias inundaron ayer principalmente las redes sociales. En muchos lugares no llegaron los censistas e incluso evidenciaron que una voluntaria llenó la planilla sin hablar con los ocupantes de la casa y luego colocó el adhesivo por la pared.

Sin embargo, para el director del INE el balance “es positivo porque hubo importante acatamiento”. “Agradezco a los voluntarios por el enorme esfuerzo, a las empresas que acataron la ley del feriado. Tenemos identificadas a las familias que no fueron censadas. Esto es típico en un censo de hecho”, refirió. Acotó que “no hubo hechos complejos que lamentar”.

“Quiero dar tranquilidad a la ciudadanía en el caso de que los censistas no hayan llegado a sus viviendas. Nadie será sancionado ni multado”, afirmó.

Ojeda destacó que el censo tuvo una inversión de US$ 43 millones en un periodo de cinco años, monto que desde ayer, tras las múltiples fallas, viene siendo cuestionado por sectores ciudadanos y políticos.

Finalmente, el director del INE señaló que los que no recibieron la visita pueden llamar a la línea gratuita 178, que ayer colapsó por la gran demanda. Igualmente, indicó se pueden comunicar a los siguientes números: 0962 329 279; 0986 800 506; 0971 443 615 y 0986 800 507.