El registro oficial refiere que en los primeros seis meses del presente año se contabilizaron 1678 casos de robos y 2914 casos de hurtos a nivel país, cabe aclarar que el robo implica el uso de la fuerza o la violencia para la comisión del ilícito a diferencia del hurto.

Tanto las cifras de robos y hurtos en estos seis meses, son ampliamente superiores a las reportadas en los cuatro años anteriores en la República del Paraguay, tomando siempre como referencia el primer semestre de cada año como referencia.

En lo que respecta a las estadísticas sectorizadas, el departamento Central es el de mayor índice de casos de hurto con un total de 1470 en el primer semestre y también del de mayor cantidad de robos con 827 casos,

A nivel capital se reportaron 242 robos y 353 hurtos, en ambos casos, estas cifras superan a las registradas en los cuatro años anteriores.

Estos indicadores a su vez tienen relación directa con la cantidad de detenidos y aprehendidos por estos tipos penales y en consecuencia la mayor parte provienen precisamente del Departamento Central y Capital.

En el departamento Central fueron detenidas 639 personas y se contabilizaron 1059 aprehendidos, lo que da un total de 1698 personas con diversas medidas impuestas de acuerdo a la tipicidad y las circunstancias de cada hecho.

En Asunción, 869 personas fueron aprehendidas en la mayor parte de los casos al ser sorprendidas en flagrancia y 180 personas fueron detenidas, esto en prosecución de las respectivas investigaciones ya sean por robos o hurtos.

La delimitación relacionado a los sitios donde se reportan estos ilícitos, tenemos que la mayor parte de los robos ya sean comunes y agravados en el Dpto Central se produjeron en la vía pública con un total de 494, 306 en comercios y 27 en viviendas, desde enero hasta el cierre de junio.

En Asunción, la mayor parte de los robos registrados por la Policía se han reportado en comercios con un total de 125, seguido de robos en la vía pública con 111 y 6 robos domiciliarios.

Con los datos anteriormente expuestos se puede tener una aproximación sobre el impacto de estos delitos especialmente en zonas de alta densidad poblacional y la manera en que impactan en el sistema de justicia, debido a los registros de reincidencia con los que cuenta la policía.

Específicamente 735 personas entre detenidas y aprehendidas por hechos punibles contra la propiedad de las personas, figuran como reincidentes, mientras que 313 registran una primera entrada por estos delitos.

Este punto es objeto de permanentes debates entre los organismos de seguridad y la aplicación de los criterios legales para el tratamiento de estos casos, es decir la aplicación de medidas cautelares.

Por un lado se tiene el problema de la superpoblación carcelaria, donde la mayor parte de la población penal está procesada y no condenada.

Entonces, las comisarías pasan a ser centros de reclusión momentánea, lo que a su vez favorece a las entradas y salidas de los considerados como reincidentes, debido a disposiciones del Ministerio Público.

Es por ello que se requiere un abordaje general, específico, interinstitucional a efectos por un lado promover la prevención y políticas que permitan reducir las estadísticas tanto de estos hechos.