Los mismos causaban destrozos en el empastado que «forma parte del multimillonario gasto que se hizo en el lugar», según informó el sitio Oviedo Press.

Nadie nunca reclamó por ellos a pesar de que pasó una semana desde que aparecieron.

Los funcionarios municipales les alzaron uno por uno en la carrocería de una camioneta de la intendencia para su faenamiento.