Cerro Porteño se impuso a Sportivo Luqueño por 3-0, para dejar atrás el sabor amargo de la doble derrota consecutiva lo que lo frenó en la clasificación del Torneo Clausura.

Un semblante diferente mostró el equipo de Gustavo Costas, que tuvo una tormentosa semana con la separación de cinco futbolistas, plasmando en cancha una actitud diferente, que le permitió cosechar un triunfo que sirve como bálsamo en Barrio Obrero.

En la primera parte el Azulgrana sacó diferencia, con un juego vertical e intenso, golpeando de manera sucesiva antes de la media hora de compromiso, lo que lo acomodó, simplificando el trabajo en la complementaria, en donde manejó las acciones con comodidad.

El Ciclón se toma un respiro, y trepa en la clasificación, sumando puntos claves en su lucha en paralelo por el acumulativo.