En el documento, las autoridades chinas argumentaron que estas restricciones se deben a diversas situaciones, entre las que destacan «la falta de responsabilidad principal de la plataforma, la calidad desigual de los presentadores y la mala conducta de premiar», asegurando que estas situaciones «han tenido lugar con frecuencia, lo que ha provocado que los menores se entreguen a las transmisiones en vivo y participen en premiar, dañando el entorno físico y mental» y provocando «muchos problemas sociales».