El médico explicó que las intervenciones quirúrgicas no fueron suspendidas, pero fueron reprogramadas.

“Las cirugías se reasignaron en fechas de acuerdo a las condiciones que sean acordes a la complejidad. Se necesitan insumos como el óxido nítrico, que estará disponible recién el 9 de marzo, y el hemoconcentrador, cuya entrega se retrasó más de tres meses”, señaló en comunicación con radio 1080 AM.

Agregó que el hospital enfrentó dificultades con el análisis de gases en tiempo real durante las intervenciones. “Ese estudio es fundamental porque se hace en el acto quirúrgico y no puede esperar. La falta de insumos predispone a que se reprogramen las cirugías más desafiantes”, insistió.

“El Hospital General Pediátrico Niños de Acosta Ñu es el centro de referencia de correcciones quirúrgicas de cardiopatías congénitas en el país. Aquí se realizan las cirugías de alta complejidad de problemas cardiacos con lo que nacen muchos niños”, expresó.

Explicó que cada año se alcanza un promedio de 100 cardiocirugías, algunas con apoyo de especialistas extranjeros.

“Una cardiocirugía puede costar desde G. 300 millones hasta G. 1000 millones porque incluye consultas, estudios, insumos, cirugía, terapia intensiva y albergue para las familias”, detalló.