Unas 15 personas se congregaron en la noche de este lunes en la parada de ómnibus ubicada sobre la calle Jejuí casi Montevideo, en el centro de Asunción.

Con velas, carteles y cantos, los mismos aprovecharon la ocasión para exigir justicia para Lorenzo Silva, un indígena de 29 años que había sido asesinado a tiros mientras dormía en el asiento del lugar el pasado 16 de diciembre.

Al igual que en la anterior manifestación pacífica, los presentes pidieron que tanto la Policía Nacional como el Ministerio Público se encarguen de investigar y encontrar a los responsables del crimen.

Uno de los que encabezó el acto es el sacerdote Francisco de Paula Oliva, más conocido como Pa’i Oliva, un férreo luchador por los derechos humanos y las personas en situación de vulnerabilidad.

Cabe recordar que Silva era un joven reciclador que había decidido pasar la noche en el banco de la parada de buses. En un momento dado, un automóvil detuvo la marcha y uno de los ocupantes efectuó dos disparos de arma de fuego que acabaron con su vida.

Desde entonces, se lanzaron varias conjeturas sobre el posible móvil del homicidio. Una de las hipótesis que se manejan es que se trató de un caso de aporofobia, condición que se basa en el odio a los pobres y se trasunta en insultos, desprecio e incluso agresiones físicas contra indigentes.