El director de Defensa del Consumidor de la Municipalidad de Asunción, Guillermo Fernández, encabezó ambos procedimientos, y destacó que para la dependencia a su cargo es un día importante, porque después de mucho transitar por la zona, se encontraron con lugares que están realmente en muy mal estado.

Los dos locales suspendidos no tienen nombres y que por las cuentas corrientes catastrales se guiaron para solicitar la suspensión de actividades.

Estos locales clandestinos, realmente para nosotros, no tiene sentido que estén habilitados. Nosotros vinimos a hacer nuestra verificación, en un momento dado, esperando que los propietarios se acerquen, dejamos notificaciones, después procedimos a labrar actas y ahora, como último, la medida de urgencia de suspensión de actividades”, detalló.

Consultado sobre las faltas encontradas, respondió que, en primer lugar, un frigorífico no puede funcionar sobre un arroyo, en este caso el arroyo Yvyra’i.

“Uno de los locales, técnicamente, se dedica a pulverizar huesos para hacer alimentos para animales. Las veces que vinimos estaban los funcionarios, después vieron que estábamos aquí y salieron todos. Y es realmente impresionante el nivel de contaminación que tiene en esta zona el arroyo”, enfatizó.

Aclaró además que, independientemente a lo que es la suspensión de actividades, que ya no van a poder operar, esto ya tiene una sanción también que va a elevarse al Juzgado de Faltas, donde se establecerán las multas que pueden ir entre 100 a 300 jornales, que se le va a cargar en la cuenta corriente catastral.